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MANUSCRITO 322

TRANSCRIPCION

 

{f. a}

 

{en el margen superior izquierdo, en etiqueta: MEXICAIN 322}

 

Manuscrit

Un cahier in 4�

22 pages

 

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De la existencia de los Gigantes

Y tiempo en que habitaron la Nueva Espa�a

Par Gama

����������������������������������������������������������������� N� 322

 

Volume de 13 feuillets

8 ao�t 1878.

 

 

 

{f. 1}���������������������������������������������������������������������������������������������� ����� 1

���������������������������������������������� ��������������� {escrito posteriormente: 22 pag}

 

{1}

De la existencia de los Gigantes, y tiempo en que habitaron la

Nueva Espa�a.

{sobre este t�tulo el sello de la R.F.}

Todos los historiadores convienen en q[u]e huvo gigantes en esta Nueva Espa�a antes q[u]e la poblaran los tultecas; pero todos var�an en q[uan]to {en el margen derecho el sello de la colecci�n AUBIN} al tiempo en que la habitaron. Unos fixan su existencia antes del diluvio {sobre el rengl�n: como en las demas partes del mundo;} (a); pues despues de �l, dice el p[adre] Torquemada, que no fueron muchos, y que en tiempo de Moises, solo Og resistia la entrada en la tierra /�/ prometida, y en Hebron fueron solo tres de la casta de Enach. Var�an tambien en quanto al /�/ {sobre el rengl�n: modo de /s/u} destruccion. /de ellos/ Unos quieren q[u]e huviera sido con fuego q[u]e baj� del cielo y los abras� y /convirtio en cenizas/ {sobre el rengl�n: consumio}, en castigo de los enormes pecados q[u]e cometian /(b) assi dice/� se/�/ /�/ {sobre el rengl�n: expresa} el p[adre] Acosta de los del Peru (b) y G�mara /de los de Mexico/ {sobre el rengl�n: ٨ refiriendose al dicho de los mexicanos dice que cayendo el cielo sobre la tierra} (c) ٧[1] El mismo Torquemada asienta, q[u]e se acabaron de todo punto, sin quedar ninguna memoria de ellos, y muriendo de hambre, porq[u]e no comian lo q[u]e sus cuerpos demandaban (d) D[o]n Fernando de Alva Ixtlilxuchitl (e) y otro indio anonymo (f) dicen q[u]e se acabaron por unos fuertes terremotos, en q[u]e se los trag� la tierra; pero difieren ambos en el tiempo; Ixtlilxuchitl ٧ {sobre el rengl�n: ٨en una de sus relaciones} lo se�ala 236 a�os antes del nacim[ien]to de N[ues]tro S[e�]or J[esus] C[risto] ٨٧ {sobre el rengl�n: /�/� otra hace mas antigua su destruccion} y el indio anonymo ٨٧{ sobre el rengl�n: dice que fue} en la primera edad� q[u]e contaron sus ascend[en]tes nombrada Tlaltonatiuh, � sol de tierra, q[ue] seg�n el orden con q[u]e� las cuenta, precedio al diluvio. Lo cierto es, que se han allado muchos huesos de ellos en algunas excavaciones, q[u]e se han hecho.

{l�nea horizontal a manera de separaci� del rengl�n}

{2}

{en el margen izquierdo; (c) Chronica de la N[ueva] E[spa�a] cap[itulo] 192 pag[ina] 208 de la colcc[ion] del s[e�o]r Barcia}�

(a) P[adre] Torquemada li[bro] 1 ca[pitulo] 13 pag[ina] 34 y 35 p[adre] f[ray] Agustin de Betancourt Teatro Mexicano� 2 part[e] trat[ado] 1 cap[itulo] 4 pag[ina] 11.= (b)� Histor[ia] Natur[al] y Moral de las Indias /tom/ {sobre el rengl�n: edicion} de Madrid. A�o de 1792� tom[o] 1 pag[ina] {sin n�mero} lib[ro] 1 cap[itulo] 19 pag[ina] 59 = {sobre el rengl�n: (d)} loc. cit.[2] pag[ina 36 (e) Sumaria relacion de /nuevas/ {sobre el rengl�n: todas las} cosas q[u]e han sucedido en la Nueva Espa�a de muchas cosas q[u]e los tultecas alcanzaron y supieron desde la creacion del mundo, hasta su destruccion e[tcete]ra.� En este m[anu]s[crito] diciendo de las quatro edades en q[u]e dividian al mundo los tultecas,� q[u]e mezclaban con muchas fabulas, cuenta por primera la q[u]e nombraban� Atonatiuh,� {en el margen izquierdo, sobre una etiqueta: 251} � sol de agua, q[u]e fue la q[u]e corrio desde la creacion del mundo, hasta el diluvio.

La seg[un]da desde esta epoca, hasta unos fuerte� uracanes, en q[u]e fingieron, haverse llevado el s[an]to a los hombres, y convertidose en monos los q[u]e se acultaron en las cuevas; � cuya edad llamaron� Ehecatonatiuh, � sol de /agua/ {sobre el rengl�n: aire}. Y la tercera, desde cuya destruccion, hasta los grandes terremotos, en q[u]e perecieron� los gigantes, q[u]e fue nombrada Tlaltonatiuh, � sol de tierra: y q[u]e esto sucedi� 270 a�os antes del grande� eclipse q[u]e huvo en la muerte de n[uest]ro redentor� Jesu Christo, q[u]e dice tambien, haverlo figurado los tultecas.

 

{f. 1v}

 

{3}

De esta invencion de huesos deducen los mismos indios otra fabula, � que asienten algunos historiadores espa�oles, (g) y entre ellos el p[adre] Torquemada, quien, sin tener presente lo q[u]e antes havia dicho, incurre en una notable contradiccion asi en quanto � la sustancia, como en el tiempo.

Dicen aquellos, y asienta este (h) q[u]e quando los teochichimecas, � sean los hulmecas y xicalancas poblaron la provincia de Tlaxcala, hallaron en aquella tierra gigantes, quienes molestaban /gran/ {sobre el rengl�n: mucho}� � los nuevos habitadores, precisandolos � darles comidas en gran cantidad, y haciendoles otros perjuicios, q[u]e no pudiendolos sufrir, determinaron acabar con ellos; y para esto les dispusieron un convite, en q[u]e les dieron mucho vino, y asi q[u]e se embriagaron, /y durmieron/ les quitaron las armas, y dandoles con ellas, los mataron � todos, quedando por due�os de la tierra los tlaxcaltecas. Y de estos quieren q[u]e sean los huesos q[u]e se han� hallado en varios lugares de aquella provincia. El menos advertido conocer� lo apocrifo de esta narracion. �C�mo se acabaron de todo punto, sin quedar ninguna memoria de ellos?; y esto, por lo menos 236 a�os antes de la era christiana, siguiendo el tiempo mas medeano q[u]e fixa Ixtlilxuchitl; y habitaron en Tlaxcala 1100 a�os despues de la misma era Christiana, por cuyo t[iem]po llegaron � estas tierras los hulmecas, /�/ xicalancas? Si escaparon algunos (contra lo q[u]e se dice, q[u]e se acabaron de todo punto, sin quedar ninguna memoria de ellos) vendrian � tener, q[uan]do llegaron � Tlaxcala los hulmecas, sobre la edad q[u]e contaban en aquella epoca, mas de mil� y trecientos a�os: /mas/ edad q[ue] no se cuenta de ninguno de aquellos primeros hombres q[u]e comenzaron � poblar el mundo.

{4}

Lo que parece mas verisimil, es, q[u]e cuando los ulmecas, y xicalancas entraron en las tierras de Tlaxcala, hallaron en ellas algunos de lo tultecas q[u]e desend[en]tes de los q[u]e escaparon ٨ {sobre el rengl�n: vivos, despues} de las calamidades q[u]e padeciero; � de los aculhuas, q[u]e vinie {sic} {l�nea recta a manera de separaci�n}[3]

{5}

En otro m[anu]s[crito] titulado: Compendiera, y original historia de todos los antiguos pobladores del� Valle de Mexico, pone por segunda edad la de los terremotos, en q[u]e se destruyeron los gigantes.

(f) M[anu]s[crito] citado por Boturini al �[4] VIII n[umero] 13. En el se refieren como prim[er]a edad del mundo los terremotos, y destruccion de los hombres, como acontecido antes del diluvio.

(g) El p[adre] Joseph de Acosta, Henrico Martinez, y otros.= (h) En el lugar citado:� (i) lib[ro] 1 cap[itulo] 23 pag[ina] 51= {sobre el reng�n:� ( j )} Dice este historiador: de los antiguos tultecas havian� quedado algunos quando entraron los chichimecas, y entre ellos fue/ro/n los dos mancebos llamados el uno Axopal, y el otro Pixahua, hijos del gran tulteca y gigante llamado Mitl. Lib[ro] 1 cap[itulo] 29 pag[ina] 56.

(k) Historia de las Indias tom[o] 2 de la coleccion del s[e�]or Barcia, cap[itulo] 43 pag[ina] 33.�

(l) En el lugar citado cap[itulo] 92 pag[ina] 84.

 

{f. 2}���������������������������������������������������������������������������������������������� ������� 2

 

{6}

[5]ron despues de los chichimecas, de quienes dice el mismoTorquemada q[u]e parecian gigantes, porq[u]e eran de extraordinaria altura respecto de un hombre regular (i): igual denominacion ٨ {sobre el rengl�n: d�} ۷ al gran tulteca Mitl, cuyos hijos se reservaron ۸ {sobre el rengl�n: tambien} ۷ de la comun destruccion (j).

{7}

En otras partes h� habido hombres corpulentos: el cronista Gomara, hablando de los indios de Chicora, dice, que por aquella costa arriba hombres hay /�/ altos, y que parecen gigantes en comparacion de otros (k) {en el margen derecho: ◊[6] /De las Ybe/ De los habitadores de las tierras magallanescas, asienta q[u]e havia hombres tan corpulentos que excedian en mucho � los cuerpos de los hombres regulares, de los quales llevaron los espa�oles uno al navio, q[u]e tenia once palmos de alto, y tanta fuerzas q[u]e ocho hombres no lo pudieron atar y solo con el enga�o y cautela le pusieron unos grillos (l)}����

[7]◊ Pero estos no se deben llamar con propiedad, gigantes; ni pueden ser de ellos los huesos q[u]e se han descubierto, cuya magnitud demuestra la existencia de los verdaderos gigantes, como adelante vere {sobre el rengl�n: mos}.

{8}

La equivocacion de los historiadores espa�oles en llamar con este nombre � los hombres corpulentos, ha nacido de no entender con propiedad las voces con q[u]e se explican los indios en sus relaciones escritas en el idioma mexicano, confundiendo el sentido literal de ellas. Tienen estas dos voces, q[u]e aunq[u]e� parecen synonimos, son de diferente significacion: la una es quinametli, que significa propiam[en]te gigante; y la otra, tlacahueyac, � hueytlacatl, q[u]e no significa otra cosa, que hombre grande; y los q[u]e han interpretado sus historias, donde han visto escrito hueytlacame, hombres corpulentos, han traducido gigantes. Prueba de esto son sus pinturas: en todas las q[u]e yo he visto no h� encontrado figura alguna de gigante, y solo si de hombres mayores q[u]e los demas q[u]e se representan en sus historias. Asi se ven figurados en los annales pintados y manuscritos en lengua nahuatl q[u]e cita el caballero Boturini en el � 1 n[umero] 1 del catalogo de su Museo Indiano, � los capitanes toltecas, teochichimecas� I/c/xicohuatl, Quetzaltehueyac, /Tolohuitzin/ {en el margen izquierdo: Tezcahuitzil} y Tololohuitzin, cuyos cuerpos exeden proporcionalm[en]te en altura y grueso � los demas: y sabemos ciertam[en]te q[u]e estos no fueron gigantes, como ni los nonohualcas chichimecas Xelhuan, Huehuetzin, Quauhtzin, y Citlalmacuetzin, q[u]e estan en la misma forma figurados.

{9}

Los huesos q[u]e se han hallado en ambas Americas son de extraordinaria magnitud, y no de gran duda, q[u]e los cuerpos � q[u]e correspondian eran de verdaderos gigantes. /�/ {sobre el rengl�n: Los} padres Acosta, y Torquemada hacen mencion de varias muelas q[u]e vieron del tama�o de un pu�o y mayores, sacadas de /�/� esqueletos que se hallaron en una heredad nombrada Jesus del Monte, quatro leguas distantes de la ciudad de Mexico; y en el pueblo de Atlancatepec, otras quatro leguas distante de la de Tlaxcala. /q/ {encimada sobre esta min�scula: Q}uando Henrico Martinez estaba trabajando la obra del desag�e de Huehuetoca, encontr� varios en

 

{f. 2v}

 

las excavaciones q[u]e iba haciendo ◊ {en el margen izquierdo; ◊� /�/ p[adre] J[os]e Agustin de Betancourt dice estas palabras: yo h� visto ۸ {sobre el rengl�n: de} ۷ los que se han sacado del desag�e de Huehuetoca huesos disformes muy blancos, y de q[u]e han hecho jarros para beber olorosos, y llaman espodio, y una muela tama�a como un pu�o.}

El d[octo]r d[on] Fran[cis]co Hern[ande]z /dice/ {sobre el rengl�n: refiere}, q[u]e en su t[iem]po se havian hallado muchos huesos de gigantes de no vulgar magnitud, asi en Toluca, como en Tetzcoco, de los quales se lleveron algunos � Espa�a, y otros quedaron en poder de los ex[elentisi]mos s[e�o]res vireyes, entre los quales havia dientes de diez pulgadas de largo, y ۸ {sobre el rengl�n: casi} ۷ cinco de ancho (m), cuya cabeza apenas podria abarcarse con los brazos de dos hombres.

{10}

En la Real Universidad se conservan dos; el uno es un pedazo de hueso de la pierna ۸ {sobre el rengl�n: q[u]e los anatomistas llaman} ۷ /nombrandola/� tibia; y el otro el del pie nombrado calcaneo: ambos h� tenido varias veces en mis manos, y medido con la mayor exactitud: el calcaneo tiene de longitud 7 pulgadas 1 �� l�neas, � 857 partes de las q[u]e tiene el pie real de Paris 1440: cuya medida execut�, estando el thermometro de /Reaumir/ en poco mas de 12 grados sobre la congelacion. Comparada, pues,� esta medida con la q[u]e tiene el calcaneo� de un hombre de regular estatura (*), y deducida de la correspond[ien]te proporcion la altura del gigante, cuyo� era el hueso, resulta, haver sido de /18749/ 17861 de otras partes, � 12[8] pies y 589[9]/1440, que corresponden a� {sobre el rengl�n: casi} ۷ 5 varas /y mas de media/ de las n[uest]ras castellanas.

{en el margen izquierdo: /�/� (�)}� (�) Teat[ro] Mexic[ano] /�/ part[e] 2 trat[ado] 1 cap[itulo]}

El hueso tibia (cuya longitud no se pudo tomar, por estar roto) tenia de grueso, en la parte superior, 6 pulgadas, y un tercio de linea, � 723 de las referidas partes; y siguiendo la misma proporcion con 3 pulgadas y 6 lineas, que tiene de grueso semejante hueso en un hombre regular, se deduce la altura del gigante,� cuyo era, de 13 633 partes, � 9 pies y� 673/1440 partes, q[u]e corresponden proximam[en]te � 3 varas y dos tercias: de que se deduce, ser los dos huesos de diferentes cuerpos; y este segundo, de mucha {l�nea horizontal usada como separaci�n}

{11}

(m) Giconinus mise/�/ androgymun illum quea aut tulit antiquitas, aut Platon, philosophandi gratiam, confinxit, quin /praesulem/ gigantum� non vulgaris magnitudinis ossa per hos/c/e die/s/ inventa sunt {sic},c�m apud Tetzcucanos, t�m apud Tolhucenses, quor/um/ nonnulla� in hispanim de lata sunt, alia vero miraculi gratia/s/ � proregibus servant, inter que dentes� maxillares esse scis� quinque circiter uncias latos, ac� decem� longos unde conjicere licet-capitis amplitudinis q[ue] bini hominis extensis� brachiis vix possent� amplecti hist. Animal. et mineral. tract.[10] 1 cap. 32.

{Traducci�n: Gic�nino /�/ que ese andr�gino, que o lo invent� la antig�edad o Plat�n ide� con el prop�sito de filosofar, sin que /�/ han sido encontrados huesos de gigantes de no vulgar magnitud, pero otros, de milagro son conservados por los Virreyes, entre los cuales sabes que hay dientes maxilares de un ancho de mas o menos cinco onzas, y diez de largo, por lo que se puede deducir la amplitud de la cabeza, que dos hombres apenas podr�an abarcar con los brazos extendidos. Historia animal y mineral. Tratado 1, cap�tulo 32.

{12}

(*) En una memoria presentada ۸ {sobre el rengl�n: en 29 de julio del a�o 1750} ۷ � La Real Academia de las Ciencias de Paris, � inserta en el tom[o] 2 de las de sabios extrangeros, por m[onsiur].. Sue, profesor real de anatomia en las escuelas de cirugia, y en la academia real de pintura, sobre las proporciones del esqueleto humano, en la tabla q[u]e trae de las medidas de todos los huesos de q[u]e se� compone un hombre de altura ordinario ۸ {sobre el rengl�n: �} ۷ de casi� 5 pies y 6 pulgadas, asienta, ser la ۸ {sobre el rengl�n:longitud ۷} del calcaneo 3 pulgadas, y algunas lineas, pag[ina] 582: /�/ suponiendo, que estas lineas sean 2, ynducida toda su medida � las partes de q[u]e consta

 

{f. 3}������������������������������������������������������������������������������������ ����������������� 3

 

{13}

[11]cho, � muger, cuya osamenta siempre es menor que la de los demas hombres de su especie.

Poco tiempo despues de haver visto y medido estos huesos, esto es, el a�o 1781, llegaron � mis manos, y tuve en mi poder /algunos/ {sobre el rengl�n: muchos} dias, otros dos, que se sacaron en el pueblo de Tequixquiac de la jurisdiccion de Tzompanco de la Laguna distante 9 leguas al n[orte] de Mexico, y los /trajo/ {sobre el rengl�n: hizo} traer con otros el vicario de aquel pueblo b[achille]r d[on] Joseph Rivera, quien dixo tener la cabeza, y otros del mismo esqueleto; y q[u]e los indios aseguran, haber muchos enterrados en varios lugares de aquella jurisdiccion, de los quales� sacan ellos regularm[en]te y usan molidos en polvo, y dados � beber� en agua, para hacer sudar � los febricitantes {sic}; teniendolo por el mas especifico antifebril ۸ {sobre el rengl�n: q[u]e llaman con el nombre de espodio.}� uno de estos dos hue {l�nea horizontal a manera de separaci�n}[12]

{14}

El pie real de Paris, resulta ser su longitud 380/1440, lo q[u]e comparada con 857 de d[ic]has partes, q[u]e importan las 7 pulgadas 1 � lineas del hueso de q[u]e tratamos, nos d� por altura del gigante las 17 861 partes, � 12 pies y 581/1440, q[u]e reducidas � la medida de n[uest]ra vara castellana, q[u]e se compone de 30 pulgadas y 11 lineas, � 3710 de las mismas partes; resulta, ser la altura del gigante de 4 varas y mas de tres� quartas.

De las misma manera comparado el grueso de la parte superior de la tibia con las 3 pulgadas y 6 lineas q[u]e asienta �el referido anatomista por grueso de la parte superior en semejantes huesos de hombres de regular altura, nos da la del gigante cuyo era, de 3 varas y dos tercias.

 

 

{15}

Aunq[u]e esta proporcion /ded�/ del grueso ۸ {sobre el rengl�n: y latitud} ۷ de los huesos no sea la� mas exacta para hallar con toda� precision la verdadera altura ۸ {sobre el rengl�n: como la seg[un]da la la {sic} longitud ۷ por haber cuerpos q[u]e en igual tama�o tienen distinto volumen, por ser mas gruesos unos q[u]e otros, en q[u]e tambien� sus huesos reciven alguna alteracion en su latitud ۸ {sobre el rengl�n: /�/ otras, q[u]e con menos carnes, la tienen mayor en sus huesos} ۷ con todo, /como/ por ser esta diferencia tan corta, se podr� deducir proximam[en]te la verdad[er]a alturas, por la referida proporcion, sin error sensible.

{16}

(**) M[onsiur] Sue, en el lugar citado, pag[ina] 580 se�ala por longitud del omoplato 7 pulg[ada]s; y 6 lineas, q[u]e reducidas � las partes de q[u]e tiene el pie real de Paris 1140, componen 900, y formando la proporcion con 19 pulgadas y 10 lineas de la longitud� de n[uest]ro hueso, � 2380 de dichas partes, respecto de la altura de un hombre regular, q[u]e� es de 7920, resulta la del gigante de 20 944, las q[u]e reducidas � n[uest]ra medida hacen 5 varas y 23 pulgadas, q[u]e es una pulgada menor de las dos tercias.

{17}

(n) Deuteron cap[itulo] III y v[olumen] 11.

(***)� El codo hebreo seg�n Eisenschmid citado por Wolff,� Elem[lementos] math[ematicos] univ[ersales]. Tom[o] 3 pag[ina] 438 /�/ po/r/ el se�or de la /S/ande, Astronom[ia] tom[o] 3 pag[ina] 94 contiene� 2384 de las ۸ {sobre el rengl�n: referidas} ۷ partes /�/ 1440, de q[u]e consta el� pie real de Paris, � 19 pulgadas, 10 lineas, y 40 partes centesimas de linea.

(o) En el lugar citado.�

 

{f. 3v}

 

{18}

sos[13] es del lado derecho de la espalda del gigante, nombrado omoplato, y el otro de las caderas, llamado jschion:� el ommoplato estaba entero, � exepecion� de unas peque�as partes q[u]e le faltaban hacia el medio de la base; pero al jschion le faltaban varios pedasos, por lo q[u]e no se pudo medir. El peso q[u]e tenia el omoplato era el de 34 libras castellanas, y su longitud desde la apophysis nombrada acromion,� hasta el angulo inferior 19 pulgadas y 10 lineas del mismo pie real de Paris; cuya medida comparada con la de 7 pulgadas y 6 lineas que tiene de longitud semejante hueso en un hombre regular, dede el mismo acromion, hasta el angulo inferior ۸ {sobre el rengl�n: (**)} ۷ resulta haver tenido el� gigante la altura de 14 pies y� 784/1440, � 5 varas y 64/100, que es lo mismo que 5 varas y cerca de dos tercias de las nuestras castellanas: altura ۸ q[u]e excede /se,mejante/ � la que tenia Og rey de Basan, cuya cama nos dice el historiador sagrado (n) q[u]e constaba de 9 codos (***) de longitud, y 4 de latitud; de lo q[u]e deduce Wolff� por altura de aquel rey 13 pies y 1296/1440 partes ۸ {sobre el rengl�n: (o)} q[u]e corresponden proximamente � 5 varas y 14 pulgadas de las nuetras, q[u]e importan poco mas de una tercia. Bien que Wolff compara la altura de Og, con la suya, que dice, ser de 5 pies y 7/32, menor que la que m[onsiur] Sue asienta por altura ordinaria de un hombre. Mayor altura era la de otro gigante, cuyas # {en el margen izquierdo: # rotula tengo en mi poder, y algunos fragm[en]tos de su cabeza. Tiene pues la rotula de long[itu]d� 5 pulgadas y 1 linea, /y de latitud 4 pulgadas 11 lineas/ q[ue] comparadas con 1 pulg[ad]a 7 lineas� de /long[itu]d 1 p[ulga]da y 5 lineas� de latitud/ q[u]e tiene ۸ {sobre el rengl�n: de long[itu]d} ۷ semejante huesos en un hombre de altura regular, resulta por altura total del gigante 17 pies 4 pulgad[a]s y 4 lin[ea]s � 6 varas castellanas y cerca de 3 quartas}

{19}

Algunas filosofos incredulos, /q[u]e/ porq[u]e no han tocado con sus manos, ni han visto por si mismos estos y semejantes hueso, despreciando tantos testimonios irrefragables de autores, /fidedignas, quiza mas filosofos que ellos/ {sobre el rengl�n: sagrados, y profundos}, niegan la existencia de los gigantes, atribuyendola � ficcion y fabulas de poetas. Otros q[u]e no pudiendo desentenderse de los lugares de la Sagrada Escritura en q[u]e se hace mencion de ellos, pretenden persuadir q[u]e /en ello/ se habla ۸ {sobre el rengl�n: alli} ۷ en sentido metaforico; pero es facil� convencer � unos y � otros: � estos, con las mismas palabras del Sagrado Texto, pues quando se nos refiere por Moyses la materia de q[u]e era la cama, /y� {sobre el rengl�n: del} rey Og, y la longitud y latitud de ella /(p)/, no se puede entender de otra manera, q[u]e en sentido literal, el q[u]e havia habido gigantes, y q[u]e �l solo era el unico q[u]e havia quedado de su generacion (p) /Los primeros suponen/ {sobre el rengl�n: A que efecto se nos demarca}, {l�nea horizontal a manera de separaci�n}.

{20}

(p) Solus quippe Og rex Basan restiterat de stripe gigantum. Monstatur lectus eius ferrumque, qui est in Rabbath� filiorum Ammon novem cubitum habens longitudinis, et quatuor latitudinis ad mensuram cubiti virilis manus. Deuter cap. supr. citat.

{Traducci�n: Pues s�lo quedaba Og de la estirpe de los gigantes. Se muestra su lecho de hierro, que est� en Rabbat de los hijos de Am�n, que tiene nueve codos de longuitud y cuatro de latitud, de acuerdo a la medida del codo de la mano de hombre. [Es cita literal de la vulgata, Deuteronomio capitulao 3, volumen 11] }

 

{f. 4}���������������������������������������������������������������������������������������������� ������� 4

����������������������������������������������������������������� �� {en el margen izquierdo: 11}

 

{21}

En el ۸ {sobre el rengl�n: /cap[itulo] 17�/} ۷ libro 1� de los Reyes, la altura de Goliath de 6 codos y un palmo {sobre el rengl�n: (*)}, q[u]e componen 10 pies y 897/1440 partes de las ya referidas, � 4 de n[uest]ras varas castellanas, y cerca de una sexma[14]? Para q[u]e se nos expresan con tanta puntualidad las armas q[u]e vestia, y el peso de ellas, q[u]e era de 5000 siclos : (**) (**) El siclo hebreo pesaba la quarta p[ar]te de una onza castellana; de q[u]e se deduce q[u]e el peso de la cota era de 1250 onzas, � 3 arrobas, 3 libras, y 2 onza, y el de el fierro de la lanza ۸ {sobre el rengl�n: de} ۷ 150 onzas, � 9 libras y 6 onzas}� el de la cota, y de 600 el del fierro de su lanza (q) /�/ si para denotar su poder, � sobervia en sentido figurado, bastaba decir q[u]e era gigante, sin necesitar darnos su medida, ni manifestamos los textos sagrados que literal, y saladam[en]te demuestran la existencia de los gigantes, asi en los t[iem]pos anteriores al diluvio,como en los posteriores � �l.

{22}

Los primeros suponen, que las osamentas q[u]e se han hallado en las excavaciones hechas en diferentes lugares de la tierra, son producciones de esta ۸ {sobre el rengl�n: en cuyas entra�as se v�n petrificaciones en} ۷ /ya en/ figuras semejantes � la que tienen los huesos humanos, /cuyo� materia se ha petrificado; y ya en la misma forma de hueso q[u]e la naturaleza form�/, {sobre el rengl�n: y concreciones de los mismos huesos, formadas por la materia lapidifica, � osifica de que abundan algu} nos lugares subterraneos, de q[u]e hay muchos exemplos en la historia natural; y q[u]e /algunas/ /�/ {sobre el rengl�n:algunas/ bajo rengl�n: varias} personas imperitas, y /algunas/ {sobre el rengl�n: /algun/ algunos} doctos menos cautos, en vista de unos dientes ficticios, u otras partes semejantes � los huesos humanos, los atribuyen � miembros de gigantes, de q[u]e deducen unas enormes y fabulosas alturas. A�aden tambien, q[u]e muchos huesos q[u]e se han encontrado son de elefantes, ballenas ۸ {sobre el rengl�n: caballos marinos} ۷ y otros animales de extra�a magnitud, q[u]e los ignorantes creen facilmente ser de cuerpos humanos. Convengo con todas estas razones /pero no puedo �/ {sobre el rengl�n: muchos de los huesos} q[u]e se han� hallado� habran sido petrificaciones, concreciones oficadas, miembros de ballenas, ◊ de elefantes, y ۸ {sobre el rengl�n: de} ۷ otras anim[ale]s /(***)/ pero no todos muchos habran sido de verdad[ero]s gigantes, q[u]e por tales los han distinguido de los otros huesos, varios hombres sabios, filosofos� y naturalistas, q[ue] sabian discernir ۸ {sobre el rengl�n: bien} ۷ lo ficticio de lo verdad[er]o, los huesos humanos, de los de los bructos: entre los antiguos ۸ {sobre el rengl�n: se nombra} ۷ Plinio, Solino Tacello, y otros /mandos por/ {sobre el rengl�n: /que/ refieren} Hanovio ۷ (/�/r) y el p[adre]� Gaspar Scoto (s); y entre los modernos, /los p[adres] Kircher/ el p[adre] Acosta,� y el d[oct]or Hernandez, en los lugares citados. Lo q[u]e yo po[15] {en el margen derecho: (q) cap[itulo] 17 v[olumenes] 4, 5, et 7} {l�nea horizontal a manera de separaci�n}

{23}

[16](*) El palmo romano, seg�n el p[adre] Boscovich, corresponde � 8 pulg[adas] 3 lineas 33/1000.���

{24}

(/�/r) Philosoph. Natur. Tom. 4 sect. 3 cap. 1 pag. 551.

{Traducci�n: Filosof�a natural, tomo 4 seccion 3, capitulo1, p�gina 551}

(s) Phys curi/n/ tom. 1 � pag. 384 usq. ad 391 et pag. 509, et seg.

{Traducci�n: F�sica /�/ tomo 1, de la p�gina 284 hasta la 391, y la p�gina 509 y siguiente.}

{25}

(***) En varios lugares de esta N[ueva] E[espa�a] se han encontrado tambien huesos de elefantes. Henrico Mart�nez, quando estaba trabajando la obra del desag�e de Huehuetoca, hall� un colmillo, seg�n refiere el p[adre] f[ray] Gregorio Garcia, en su libro del Origen de los Indios ۸ {sobre el rengl�n: del Nuevo Mundo} ۷ lib[ro] 4 cap[itulo] 4 pag[ina] 134. En el pueblo de Tecali se han hallado /varios/ {sobre el rengl�n: otros}; y dicen, q[u]e en Temascaltepec se encuentran alg[uno]s de extrema magnitud.

 

{f. 4v}

 

{26}

dre[17] asegurar es, que la meteria espongiosa de los huesos humanos, su figura, y disposicion /es/ {sobre el rengl�n: son} muy diferentes de las de los elefantes: unos y otros he visto y tenido en mis manos ۷ {sobre el rengl�n: (***) y solam[en]te un hombre muy ignorante podr� pensar q[u]e los huesos de este animal sean de persona: lo mismo digo de los de las ballenas, cuya configuraci�n debe ser muy diferente de la q[u]e tienen los de los hombres; � mas de q[u]e estos ۸ {sobre el rengl�n: y los de los hipopotamos} ۷ estos se podran hallar en los /lugares/ {sobre el rengl�n: paises} inmediatos � las costas de los mares, no en /lo interior de la tierra firme/ {sobre el rengl�n: los lugares internos de la tierra firme}.

 

 

{27}

Aun quando todavia se dude� de los huesos q[ue] se hallan separados, no se podra dudar de los cuerpos enteros � esqueletos, de {sobre el rengl�n: lo} q[u]e hacen mencion tantos testigos� oculares, que se han en contrado asi en la Europa, como en la America.

En el condado de Willisaw de la jurisdiccion de Lucerna, en los Cantones Suizos se hall� un esqueleto el a�o 1577, al q[u]e faltaban algunos huesos, y otros estaban corroidos, pero Felix Platero fisico de Basilea los deline�, y ۸٧ /pinto todo el esqueleto Juan Bock pintor de la misma ciudad, �/� {sobre el rengl�n: Juan Bock, pintor de la misma ciudad pint� todo el esqueleto}, {sobre el rengl�n: el q[u]e} present� al senado de Lucerna, como refiere Juan Cysato (t), q[uie]n se�al� su altura con una linea tomada 42 /40/ veces: la linea contiene cinco pulgadas del pie real, y todo el esqueleto 17 �� pies. En la Italia, el s[e�]or conde Masarino Juan de Branciforte, y la s[e�o]ra Emilia su esposa vieron en el campo nombrado Gibilo el a�o de 1516

otro� esqueleto de enorme magnitud en uno de los cimientos q[u]e se estaban abriendo para la fabrica de una casa, cuya cabeza parecia un barril; el qual se deshizo al {l�nea horizontal a manera de separaci�n}

{28}

/(***)/ Los ٨ {sobre el rengl�n: /huesos de elefante} q[u]e yo vi se sacaron de la falda del cerro del santuario de N[uestra] S[e�o]ra de Guadalupe ۸ {sobre el rengl�n: (en un lugar q[u]e demuestra haver tenido mucha p[ar]te del mismo cerro encima, seg[u]n lo desmontado q[u]e esta por aq[ue]l lado q[u]e es el q[u]e mira al medio dia)} ۷ en los dias 25 de febrero y siguientes del a�o /de/ 1784, con ocasi�n de estarse abriendo {en el margen izquierdo: las zanjas para} los cimientos /para/ {sobre el rengl�n: de} la fabrica del convento de religiosas capuchinas, q[u]e se fund� en aquella villa. Primeram[en]te se� descubrieron los dos colmillos, como � quatro varas de profundidad, pero no se lograron ambos enteros, por haberse roto uno de ellos con los golpes de las /b/arretas de los operarios ۸ {sobre el rengl�n: despues} ۷ los huesos de las manos, y algunas costillas; y a distancia como de quince varas hacia el poniente, en diversos lugares y dias se fueron hallando las mandibulas y casi todos los demas huesos: /todos/ los quales se trageron� al palacio del ex[elentisi]mo s[e�]or virey {sic}, y se pusieron en un quarto� /que por donde esta � para �/ {sobre el rengl�n: /q[u]e cae al/ por donde se baja al} jardin, /donde/ {sobre el rengl�n: y alli} los vi, y medii {sic} cuya descripcion٧ {sobre el rengl�n: ٨circunstancias} y medidas publiqu� en la Gazeta de Mexixo {sic} de 11 de agosto del mismo a�o /1784/ donde /�/ {sobre el rengl�n: se} podr� v�r /�/; siendo una de las circunstancias, q[ue] despues de tantos siglos q[ue]� estaba[n] sepultados en tan profundo lugar de la tierra, no havia[n] perdido cosa alguna de su substancia, pues quemando un pequa�o pedaso de uno de ellos despidio un humo denso de olor empyreumatico, como /si estuviera/ {sobre el rengl�n: qualquier hueso} reciente

{29}

(t) Apud p[adre] Scot loc cit pa[gina] 512 =� (v) Loc.citat. pag[ina] 388

(u) Geograf[ia] histor[ica] tom[o] 3 cap[itulo] 3 pag[ina] 114 = ( /z/ {bajo el rengl�n: x) tom[o] 4 sect[ento] 3 cap[itulo] 1 de anthropolog[ia] generali � 537 pag[ina] 551.

 

{f. 5}���������������������������������������������������������������������������������������������� ������� 5

 

[18]quererlo sacar los operarios, y solo queda٧ {sobre el rengl�n: ron} ٨ enteras las muelas, cada una de las quales pesaba 5 onzas, segun asienta /el p[adre] Gaspar Scoto/ {sobre el rengl�n: Thomas Facello} citado del p[adre] Scoto (v)

{30}

En� ٨{en el margen izquierdo: ٨ la ciudad de} Valencia del Delfinado de Francia, refiere el p[adre] Murillo, q[ue] se v� en los claustros del convento de los dominicos otro esqueleto de un gigante llamado Buardo, de 15 pies de alto (u) /No solame[nte]/ {sobre el rengl�n: omite otros} de q[u]e hacen mencion el dicho p[adre] Scoto en los referidos lugares, y Miguel Christoval Hanovio en su filosofia natural /�/ {abajo: x}, y solo dir� de los muchos {sobre el rengl�n: ٨ cadaveres en/�/} q[u]e se han encontrado en las tierras magallanicas. /Por varios navegantes/. El /c�lebre/ holandes Guillermo Cornelio Schouter en la navegacion q[u]e hizo en los a�os de 1615, 1616, y 1617 en q[u]e dio vuelta al mundo, y descubrio un nuevo estrecho � la parte meridional del de Magallanes, llamado del Maire; en uno de los lugares del puerto deseado, donde con ocasi�n de buscar agua dulce desembar/co/٧ {sobre el rengl�n: /caron/� ٨ con su gente} hallaron en las cimas de los montes sepulcros de gigantes, cuyos esqueletos ٧ {sobre el rengl�n: ٨ tenian de longitud, 10 /�/ 12 pies, q[u]e� sin mas de 4 varas de las n[uest]ras, y los} demuestra figurados en una lamina, y dice q[u]e /su gente el q[ue/ su gente/ {sobre el rengl�n: en cuya explicacion} se servia de sus cranios, poniendoselos� ۷ {sobre el rengl�n: ٨ en las cabezas} en lugar de morriones (y).

{31}

No negar� q[u]e de la poca inteligencia de algunos q[u]e han encontrado, � visto huesos de las excavaciones q[u]e se han hecho en las islas y costas del mar, � otros lugares de la tierra, donde es facil se hallen fragmentos de ballenas, hipopotamos, y otros animales marinos de gran magnitud; /y q[u]e por falta de conocimiento/ {sobre el rengl�n: ha /�/acido el error en que /muchos/ han incurrido, pensando ser huesos humanos, y deduciendo de ellos unos cuerpos de alturas excecivas, � increibles, como de 40, 70, y hasta de 200 codos ۷ {sobre el rengl�n: ۸ (*)} sin� reflexionar /en/ q[u]e casa � cueva podia /caver/ {sobre el rengl�n: haber para habitacion de} un cuerpo de tan enorme altura.

{32}

Estos son propiam[en]te gigantes fabulosos; y aunq[u]e el p[adre] Scoto llama � estos,gigantes de gigantes, pero en otra parte niega la existencia de hombres de altura tan excesiva (z/y/); concediendo q[u]e pudiera haverlos habido en los tiempos mas remotos que hasta diez codos, q[u]e segun las medidas q[u]e hemos dado, componen 16 pies y cerca de 8 pulgadas, � 6 y mas de media varas castellanas. Yo asiento tambien q[u]e la mayor altura de los gigantes no podia� pasar ۷ {sobre el rengl�n: ۸ mucho} de los 10 codos, ni la menor� bajar de seis, por estas medidas /muy/ {sobre el rengl�n: casi} conformes � la q[u]e nos refiere la Sagrada Historia ۷ {sobre el rengl�n: y autores fidedignos} y a las q[u]e he deducido de los verdaderos� huesos q[u]e he tenido en mi poder.

�{33}

(y) H. Sepulcra gigantum, quorum sc/h/leta longa erant decem, et /un/decim� pedes, crania vero capitibus nostris aptabamus loco gale/m/. Novi� facti � parte meridionali freti Magellanici in magnum mare australe Detectio p/on/ pag. 22 /�/

{Traducci�n: H. Sepulcro de los gigantes, cuyos esqueletos ten�an una longitud de diez y once pies, y de sus cr�neos los adapt�bamos a nuestras cabezas como cascos. Descubrimiento del nuevo hecho por parte meridional del estrecho Magall�nico al gran mar Austral.

{34}

(*) Los 200 codos componen 331 pies, q[u]e hecen 128 varas y mas de tercia de las n[uest]ras.

{35}

(z/y/) Aliquorum gigantum altitudine� excrevisse ad cubitos sex, aliorum ad septem, aut octo, aliorum etiam ad novem, vel fortassis etiam decem, libenter co[n]cedo: at aliquos excessise

 

{f. 5v}

 

/ad altitudine/[19]

{36}

De todo lo dicho se manifiesta claram[en]te la existencia de los gigantes; y q[u]e estos habitaron n[uest]ra America no en corto numero, como siente el abate Clavigero� (z) sino familias enteras q[u]e se /propagaron/ {sobre el rengl�n: divagaron} por toda ella, como parece de los muchos y diversos lugares donde se han hallado sus huesos.

 

{37}

Se manifiesta tambien /�/ por lo profundo de los /lugares/ {sobre el rengl�n: sepulcros} donde se han encontrado estos ۷ {sobre el rengl�n: ۸ y por la gran magnitud de los cuerp[o]s q[u]e se dedusen de ellos} /los muchos siglos que llevaran de sepultados/ {sobre el rengl�n: su remota antig�edad; pues como dice el p[adre] Scoto, en los t[iem]pos anteriores fueron de mayor altura q[u]e en los posteriores(zz); y refiriendo y q[u]e aten /diendo a lo q[u]e se refiere en /la sagrada� historia, /en/ q[u]e los /t[iem]pos/ antediluvianos {en el margen izquierdo: (zz) Fuisse revera tum ante tum post diluvium gigantes, negari non potest, cum ipsa Sacra Scriptura id aperte doceat. Eos eadem� instat, nom omnes eiusdem fuisse magnitudinis, sed primis temporsibus {la letra �s� escrita sobre una �o�} majores, deinde minores, Loc. Cit.� pag[ina] 512}

{Traducci�n: que deveras hubo gigantes tanto antes como despu�s del diluvio no puede negarse, siendo que la misma Sagrada Escritura lo ense�a abiertamente. Sin embargo, insta que no todos fueron del mismo tama�o, sino mayores en los primeros tiempos, despu�s menores. Lugar citado, p�gina 512.}

ocupaba esta vara de tierra (A),� /se deduce/ {sobre el rengl�n: es de creer}, q[u]e estos /la/ habitaron ۷ {sobre el reng�n: ۸ la N[ueva] E[spa�a]}� antes de aquella epoca, quando ella estaba continuada, y no interrumpida por /los/ mares, y� caudalosos rios, como /es Tacubaya/ {sobre el rengl�n: la hallaron los indios} quando la poblaron /los indios/: y lo mismo se debe discurrir de los elefantes, de cuyos huesos /hemos/ {sobre el rengl�n: se dixe arriba}, haberse hallado � quatro varas de profundidad, al pie del cerro Tepeyacac ۷ {sobre el rengl�n: despues de estar desmontada /mucha/� gran p[ar]te de su falda en mucha mayor altura.}

{38}

Igualm[en]te se manifiesta, q[u]e ۷ {sobre el rengl�n: haviendo sido} /siendo/ muy pocos los gigantes q[u]e existieron en los tiempos posteriores al diluvio, y q[ue] los primeros pobladores de esta N[ueva E[spa�a]� vinieron � ella 35 siglos despues ٧ {sobre el rengl�n: esto es, /despues del a�o/ de 500 a�os despues de la era christiana, como adelante veremos}, hallandola toda desierta q[uan]do la ocuparon, sin hacerse mencion de gigantes en sus historias; menos podria haberlos, mas de cinco siglos despues, q[uan]do sus succesores poblaron � Tlaxcala: y q[u]e los q[u]e llamaron impropriam[en]te tales, fueron unos hombres corpulentos y mostruosos, como los /fueron � y �/ {sobre el rengl�n: ha habido en otas partes del mundo; porq[u]e como} dice el citado Hanovio, /q[u]e verdaderam[en]te en siglos h� habido/ {sobre el rengl�n: se han hallado ٨ verdaderamente} ٧ hombres de altura de 7 � 8 pies, y muy raro de 9, � 10; pero� /q[u]e/ en /n[uestr]o/ {sobre el rengl�n: siglo} presente, apenas /habia 2, q[u]e pasavan de/� {sobre el rengl�n: /�/ se emcuentra uno � otro que pase de 7, u 8 .

{39}

(B) /�/ de menor� estatura pienso q[u]e fueron el tulteca Mitl, y ٨٧ {sobre el rengl�n:

aquellos} /los/ aculhuas ٨٧ {sobre el rengl�n: que vinieron /�/ despues de los chichimecas}, a quines da Torquemada la denominacion de gigantes.

{espacio}

{40}

Ad altitudinem cubitorum 20, 30, 40, 70,adduci aegra {sobre el rengl�n: 1} possum ut credam, minus credo quod � Bocatio ac Deproditano scribitum, fuisse nimirum cubitorum 200, id est, pedum (tribuendo cubito uni pedem /cum/ dimidio) 300; nulla enim /s/edes, nulla tentoria, cabernam subterraneam nullam, aut vix ullam, tant/am/ molem stantam, et ambulantem capere potuissent. Nom nego tamen quod probabile judicavi supra c.8.saeculis illis quibus gigantes plures vivebant eodem tempore et regione, fuisse subinde gigantum gigantes, hoc est, qui ordinariorum illorum temporum statura giganty superarent. Eod. tom. 1 in append ad lib. 3 de mirabilib homin. pag. 512 et 513.=

(z {sobre el rengl�n: 1}) Stro. Antic. del Messico tom 1 p/�/ 2 pag. 125. = (A) Gigantes autem erant super terram in diebus illis Gen cap. 6 v. 4

(B) /�/ ntan/�/ et nostris tempori/bus/ proceres homines, /�/ 7 vel 8 pedes, rarissim�

[20]{Traducci�n: Concedo de buena gana que la altura de algunos gigantes haya sobrepasado los seis codos, de otros los siete, u ocho, de otros incluso los nueve o quiz� tambi�n los diez, pero dificilmente puede nadie convencerme de que algunos exedieron los 20, 30, 40, 70.

Menos creo que lo escrito por Bocacio y Dreponitano de que hubo de veras 200, es decir (asignando a cada codo un pie y medio), pues ning�n asiento, ninguna tienda, ninguna - o apenas alguna- caverna subterr�nea hubiera podido contener esa mole de pie o caminando.

Sin embargo, no niego lo que arriba juzgu� probable, en el cap�tulo 8, que en esos siglos en los que viv�an muchos gigantes al mismo tiempo y en la misma regi�n, haya habido gigantes gigantes, esto es, que superaran la estatura ordinaria de aquellos tiempos. Mismo tono, en el ap�ndice al libro 3 De los hombres maravillosos p�gina 512 y 513=

Storia Antica del Messico, tomo 1 /�/ pag. 125= (A) Hab�a en esos d�as gigantes sobre la tierra, Genesis cap�tulo 5 vers�culo 4 (B) /�/ y en nuestros tiempos los hombres altos /herc�leos/ 7 u 8 pies rar�sima mente.}

 

 

 

{f. 6}���������������������������������������������������������������������������������������������� ������� 6

 

{41}

[21]Sobre la predica[cio]n de los apostoles en esta America veas[e] al s[e�or] Solorzano Polit� ind.[22] lib[ro] 1 c[apitulo] 7 pag[ina] 30, y 31

Sobre la cruz de Huatulco veas[e] al p[adre] Betancurt en su Menologio pag[ina] 94, y a Torq[ema]da tom[o] 3 lib[ro] 16 cap[itulo] {espacio} cuya cita yerra Betancur

{42}

Defensa de la verdad contra las falsas proposic[io]n {sic} q[u]e predic� {en el margen izquierdo: razon de congruencia} como ciertas el re[verendo] p[adre] f[ray] Servando Mier del ord[en] de pred[icacion] doct[rinal] en sag. th {sic} en el pulpito del templo y sant[uari]o de N[uest]ra S[e�o]ra de Gua[alupe] de Me[xi]co el dia 12 de dic[iembre] de 1794 /en/ q[u]e /se/ celebra la iglesia su milagrossis[im]a aparicion= p.D {sic}

{43}

{en el margen izquierdo: Gigantes}

Henrico Martines. /Computo/ {sobre el rengl�n: Repertorio} de los Tiempos, y Historia Natural de esta N[ueva] E[spa�a]� impresa en Mexico en la imp[ren]ta del mismo autor a�o de 1606. Trata[d]o� 2 cap[itulo] 10 pag[ina] 107.

{44}

P[adre] Acosta. Hist[oria] Natural y Moral de las Indias lib[ro] 1 cap[itulo] 19 p[agina] 58 edic[ion] de Madrid de 1792 lib[ro] 7 cap[itulo] 3 pag[ina] 152

P[adre] Torquem[ad]a lib[ro] cap[itulo]13 pag[ina] 34

{45}

Pob[lacio]n de Tula, y la de Tlaxcala por los ulmecas, y xicalancas. Monarq[uia] Ind[iana] lib[ro] 3 cap[itulo] 7 y 8 pag[ina] 254 y sig[uiente]

{46}

De los antiguos tultecas havian quedado alg[uno]s q[uan]do entraron los chichimecas, y entre ellos fueron los dos mancebos llamados el uno Axopal, y el otro Pixahua, hijos del gran tulteca, y gigante llamado Mitl. Torquem[a]da lib[ro] 1 cap[itulo] 29 pag[ina] 56

{47}

De Cholula dice Torq[uema]da su mayor dios era Quetzalcohuatl, q[u]e quiere decir culebra de plumage, (y no dios del ayre, como dice Herrera). Libr[o] 3 cap[itulo]19 pag[ina] 282

 

 

{f. 6v}�

 

{en blanco} ?????

 

{f. 7}���������������������������������������������������������������������������������������������� ������� 7

 

{escrita en toda la hoja de manera transversal}

{48}����������������������������������������������������������������������������������������������� ���������

El a�o de 1516, tres antes q[u]e llegara Cortes � la N[ueva] E[spa�a] estuvieron en la tierra firme, y en Yucatan los capitanes Francisco Hernandez, y Juan de Grijalva; y en las pinturas de los ind[io]s pertenecientes � aquel a�o se d� luz de los espa�oles, y de n[uest]ra� s[an]ta fee, quiz� por algunas cruzes q[u]e mandaron poner d[ic]hos capitanes, y estas serian las que hallaron los soldados� de Cortes. Vease al p[adre] Florencia Aparicion de s[e�]or S[a]n� Miguel. Lib[ro] 2 cap[itulo] 8 pag[ina] 119

 

{f. 8}���������������������������������������������������������������������������������������������� ������� 8

 

{49}

Dice el p[adre] predicador q[u]e vino de /Campeche/� {sobre el rengl�n: Panuco} s[an]to Thomas con su capa sembrada de cruzes, y q[u]e predic� en Tula, en Tenayuca, y otros lugares, y q[u]e finalmente se establecio en Cholula, donde lo veneraron los indios con el nombre de Quetzalcohuatl , al q[u]e d� una interpretacion arbitraria, pues lo q[u]e significa esta /nombre/ {sobre el rengl�n: voz} es, culebra de plumas. Esta idea fabulosa se halla en unos apuntes manuscritos, q[u]e se intitulan Historia de la Venida del Apostol S[an]to Thomas e[tcetera] /cuyo autor se ignora; pero/� ٧ {sobre el rengl�n: ٨de que se debio de servir el p[adr]e � quien se la influy�; per/o/ ni en estos de el autor de estos apuntes se ignora, aunque} se sabe predecirlo el mismo, que se� {en el margen izquierdo, cortadas las palabras por la encuadernaci�n: /�/untas, ni� /�/a parte /�/lguna de /�/to yo h� /�/isto, q[u]e � sido /�/uche ٨٧ {sobre la palabra: den} se /�/tigued[ade]s de la America /�/ lalan/ /�/ otra va /�/ ente, , y 17 /�/ eregrina19 /�/cie de q[u]e� /�/agera� es /�/to pinta /�/ en su ca- /�/a la ima/g/en de la s[antisima] vir/g/en Maria /d/e Guadalu/p/e} los dej� /Ut/ � d[on] Carlos de Sig�enza q[uan]do se /iva/ fue para Filipinas: y estos son sin duda los q[u]e hace mencion el cavallero� Buturini en el � XXIV n[umer]o 6 del catalogo de su Museo, diciendo: �Ademas tengo unos apuntes historicos de la predicacion del glorioso apostol� S[an]to Thomas en la America. Hallanse en 34 fojas de papel de China, q[u]e supongo sirvieron a d[on] Carlos de Sig�enza y Gongora para escribir en el mismo asunto la obra Fenix del Occidente, q[u]e no h� podido hasta la presente conseguir, por� no haverse dado � las estampas.=

{50}

Para q[u]e se vea quan ridicula es la asercion de haver sido este Quetzalcohuatl el apostol S[an]to Thomas, oigase lo q[u]e escribe el p[adre] Torquemada de la venida de cierta gente de� /Campeche con tunicas �/ {sobre el rengl�n: Panuco (a) � quando los} mexicanos llegaron � este paraje, y�[23] puesto de Tulla, ya estaba poblado de muchas gentes; porq[u]e segun la verdad de las � puntuales historias de estas naciones, � los setecientos a�os de la encarnacion del hijo de � dios comenzaron � poblarse; cuyo primer capitan y caudillo fue llamado Totepeuh, el qual � vivio muchos tiempos en gran tranquilidad y sosiego �. {sic} por cuyo fallecim[ien]to y muerte �alzaron por rey los de esta provincia de Tulla � otro llamado Topil, el qual reyn� 50 a�os.���

{51}

� A este sucedi� el rey Huemac, de quien en otra parte hacemos mencion, tratando de � los embustes de Quetzalcoatl. � Ya se v�, q[u]e un hombre embustero no podia ser apostol. Prosigue el autor la fabula de este Quetzalcohuatl (y en esto pienso q[u]e debia ٨٧ {sobre el rengl�n: de} fundar, aunq[u]e s[iem]pre mal su pensam[ien]to n[uest]ro predicador) dice, pues /,/ : �estando poblada esta prov[inci]a de Tulla con el origen y �principio q[u]e hemos dicho, algunos a�os desp[ue]s de esta poblaron, vinieron de acia la parte del nor �te ciertas naciones de gentes, q[u]e aportaron por la parte de Panuco. Estas gentes fueron unos �hombres bien traidos y bien aderezados de ropas largas a manera de tunica, � de lienzo negro �como sotanas de clerigos, abiertas por delante, y sin capillas, y los cuellos escotados, y las �mangas cortas y anchas; q[u]e no llegaban al codo, q[u]e el dia de hoy algunas de estas ropas � usan los naturales en sus bailes, contrahaciendo aquellas naciones: estas gentes pasaron� adelante de Panuco con buena industria, sin ningun rencuentro de guerra, ni pelea; � y viniendo de lance en lance hasta Tullan �. {sic} Alli fueron mis regalados, porq[u]e era gente � muy entendida y habiles, de grandes trazas, e industrias, y labraban oro, y plata, y eran� (a) Monarq[uia] Ind[iana] tom[o] 1 lib[ro] 3 cap[itulo] 7� pag[ina] 254, y 255

 

{f. 8v}

 

� muy grandes artifices� de qualquier arte ��mas esta nacion no se sabe de donde � haya podido venir, porq[u]e no hay mas noticia de esta q[u]e la q[u]e al principio� decimos q[u]e vineiron � aportar � � la prov[inci]a de Panuco.

 

{52}

�Quieren decir q[u]e fueron algunos romanos, � cartaguineses, q[u]e con�temporales siniestros pudieron venir � dar � alguna costa de las q[u]e caen debajo del norte, y que �como no tuvieron con q[u]e tornar � pasar mar tan largo, se aventuraron � entrar la tierra �adentro. Otros quieren decir q[u]e debieron ser de algunos irlandeses�{sic} La razon q[u]e dan por donde se colige {sic} ser irlandeses es porq[u]e se rayaban las caras, como estos, y comian carne humana, y por estar tan cerca de los Bacallaos,� y un estrecho q[u]e hai asimismo muy peque�o, por donde tambien pudieron venir, y pasar. Y visto por estas nuevas gentes, q[u]e en Tulla no se podian sustentar, por estar� la tierra tan poblada, procuraron pasar adelante, y fueron a poblar a Cholullan, donde por el consig[uien]te fueron mui bien recividos, donde conocidam[en]te se sabe q[u]e emparentaron los naturales de alli con ellos, y quedaron poblados, y arraigados muchos tiempos.

{53}

Y se cuenta en este paso un cuento, y es : q[u]e como huvieron llagado � Tullan estas gentes, traian {la letra �i�, sobre una �t�} consigo una persona muy principal por cudillo q[u]e los governaba, al qual llamaban Quetzalcohuatl (q[u]e despues los cholultecas adoraron por dios)� este se tiene por muy averiguado, q[u]e fue de muy buena disposicion, blanco, y rubio, y barbudo, y bien acondicionado, y q[u]e estando en Tullan le cometieron adulterio los se�ores de alli, especialm[en]te Tetzcatlipoca� Huemac; y q[u]e visto su mal termino se salio de Tullan muy enojado, y se vino � Chollulan, donde habit� muchos a�os con sus gentes �.. Tornando pues al discurso q[u]e llevamos de los tultecas, q[u]e fueron� pasando acia Cholullan (cuyo caudillo fue Quetzalcohuatl) haviendo estado mucho t[iem]po en la dicha ciudad de Cholullan, y haviendo tambien emparentado con los moradores antiguos de ella, haviendo ido muchos de ellos � las provincias de� Huaxyacac � poblar por mandado del d[ic]ho Quetzalcohuatl, tuvo noticas como Huemac (su grande enemigo) venia con muchas gentes en su demanda, y por todas las p[ar]tes q[u]e llegaba venia destruyendo y valando todas las cosas q[u]e hallaba por las provincias por donde pasaba, y haciendo muchas crueldades y tiranias. Y como este� d[ic]ho Quetzalcohuatl tenia al rey Huemac por g[ran]de guerrero, no lo quiso aguardar, y determin� salirse de la ciudad; y asi lo hizo, y se fue con muy gran parte de su gente, dando color de su ida con decir q[u]e iba a visitar otras provincias y gentes q[u]e havia embiado � poblar las tierras de Onohualco q[u]e son vecimos del mar, y son las q[u]e ahora llamamos Yucatan, Tabasco, y Campeche, q[u]e todas aquellas provincias las nombraban estos natur[al]es en su gentilidad, Onohualco =

{54}

Finalm[en]te viendo� Quetz[alcohua]tl q[u]e venia contra �l d[ic]ho� Huemac con tan grandes exercitos y poderosos no lo quiso esperar, y pudo ser lo q[u]e reusase, por hallarse ya muy viejo, � por no tener� mas reencuentros con �l, ni poner en condicion� y peligro sus glorias y gentes, recelando perderlas, � por �conservar lo q[u]e tenia ganado, y poblado, cuyo intento no sabemos. Solo se dice q[u]e se fue, y no quiso aguardarlo�.

{en el margen izquierdo: ◊ de gloria, y de bienes temporales}

{55}

He querido poner casi todo el capitulo � la letra; porq[u]e citandose {sobre el rengl�n: �}� este autor en los apuntes m[anuscrito]s q[u]e h� referido ۷ {sobre el rengl�n: ۸ /y sacando de ellos/} para querer� probar haver sido este Quetzalcohuatl el apostol� S[an]to Thomas ۷ {sobre el rengl�n: ۸ y fundando en ellos su idea n[uest]ro p[adre] predicador,} se venga encon/trado/ de la falsedad y ridicules conq[u]e se le quiere atribuir semejante� dignidad pues de lo dicho se infiere� {sobre el rengl�n: 1�} ; q[u]e el tal Quetzalcohuatl era un hombre guerrero, y ambicioso /de glorias y de suertes de fortuna/� {sobre el rengl�n: ◊ procurando poblarr y extender} su dominio por� Huaxyaca, Yucatan y otras prov[incia]s q[u]e mand� fundar.

{56}

Lo 2�

 

{f. 9}������������������������������������������������������������������������������������ ����������������� 9

 

{en el margen izquierdo: P[adre f[ray] Gregorio Garc�a}

Predicacion= del evange=lio en el nuevo mun=do viviendo los apostoles= averiguada por el= padre presentado fr[ay] Gregorio Gar=cia de la orden de predicadores, ec[etera]. Impreso en Baeza por Pedro de la Cuesta, a�o de 1625 en octavo.

Libro primero de la predicacion del evangelio en el Nuevo Mundo= cap[itulo] I De algunos fundamentos, que se presuponen para este tratado /fol[io]/ 1.

Para tratar de la predicacion del evangelio en el Nuevo Mundo viviendo los apostoles, es necesario suponer algunos fundamentos y principios, con que pienso podremos dar alguna fuerza � nuestro tratado.

{57}

El primero es que este nombre evangelium, es griego, que en nuestra lengua vulgar quiere decir, buena nueva, buen mensage: esta buena nueva, {en el margen izquierdo: + � la vuelta del folio 1}� � evangelio, que (dexadas {sobre el rengl�n: +} otras significaciones)� contiene la encarnacion del Hijo de Dios: sus hechos, milagros, y maravillas: sus dichos mandatos� y consejos, su vida, muerte, resurreccion, y subida � los cielos, es el evangelio q[u]e Cristo Nuestro Se�or mand� � sus discipulos predicasen por todo el mundo en cuyos pechos y corazones estuvo escrito con el dedo� de Dios, que es el Espiritu Santo. Y en esta significacion se h� de entender este nombre evangelio, siempre que de �l en esta nuestra obra trataremos, con lo qual satisfacemos � los que nos pudieran preguntar, que evangelio era el que Christo Nuestro Se�or mando que predicasem sus discipulos, pues entonces aun no estaba escrito por los evangelistas ?

{58}

{en el margen izquierdo: + fol[io] 2}

El segundo fundamento es, que en tiempo de los apostoles se predic� el evangelio en todo el mundo, asi lo conocido entonces por los {sobre el rengl�n: +} cosmografos, y geografos, como lo que ellos ignoraron, y despues se h� descubierto. Este fundam[en]to se h� de entender en esta forma.

{en el margen izquierdo: ◊ N.B.[24] Sino se havia fundado el reyno de Tula en esta N[ueva] E[spa�a] ni el de Mexico, hasta despues de 700, y mil a�os q[u]e havian muerto los apostoles sus discipulos: luego pudo venir � predicar � este reyno el apostol S[an]to Thomas.}

Lo primero, para que esto se verifique, basta que el evangelio se promulgase en la Metropoli y cabeza de cada reyno y provincia ◊ y q[u]e de alli de gente en gente, y de una nacion � otra viniese el rumor y formas: y por esto no se entiende (como lo advierte el evangelico doctor S[anto Tomas) que � cada uno en particular viniese la noticia.

Lo 2 � unas parte fueron los mismos apostoles, � otras sus coadjutores, � otros los demas discipuilos del s[anto].

{59}

Lo tercero, en algunas provincias se dio asiento en las cosas de la f�, y se fundaron iglesias, y en otras no, dejandolo para otro tiempo, por cuasas q[u]e para ello tuvieron los apostoles y discipulos y por secreto y oculto juicio de Dios. De suerte {en el margen izquierdo: D. Tho. in 10� ad /re/lectio.3. Traducci�n: El Divo Thom�s {de Aquino}, en el 10 a la relaci�n 3} q[u]e en breves palabras queremos decir que el evangelio fue divulgado por los apostoles, y discipulos en las principales regiones de todo el orbe, pero no dio fruto esta divina semilla por entonces en todas partes. La qual por sus sucesores, que son los predicadores {en el margen izquierdo: N.B. Maluen de antichri lib[ro] 3 cap[itulo] 30 et 32} y ministros del evangelio h� ido despues dandolo, y lo dar�a hasta el dia del juicio, y consumacion de este siglo como lo vemos, que va dando por partes muy remotas del mundo. Antes de cuyo fin, y venida del antichristo estar� ya predicado el evengelio en todo el orbe, con pleno fruto por presentes predicadores: que asi lo prueba el doctrisimo maestro {en el margen izquierdo: Matth[25] 24} fr[ay] Tomas Maluenda de nuestra sagrada familia de predicadores, con grande gallardia y erudicion, declarando a este proposito aquellas palabras de Christo� N[uestro] Se�or por S[an] Matheo,� con q[u]e respondio a lo que sus discipulos le havian preguntado. redicabit hoc evangelium

 

{f. 9v}

 

{60}

{en el margen izquierdo: + fol[io] 3}

Regni in universo {sobre el rengl�n: +} orbe,� in testimonium omnibus gent/bus/, et tunc veniet consumatio. {Traducci�n: Predicar� este Evangelio del Reino en todo el orbe, en testimonio a todas las gentes, y entonces vendr� la consumaci�n}� Ser� predicado este evangelio del reyno en todo el orbe, en testimonio, para todas las gentes; y entonces vendr� la consumacion.[26]

Dice en el lib[ro] 3 cap[itulo] 9 fol[io] 144 que en la isla de Ceylan, q[u]e es la� Taprobana, predic� el enuco de la�� reyna Candaca � quien� /� / s[an] Felipe Diacono, por una huella q[u]e est� alli impresa sobre una� alta pe�a. Y en el lib[ro] 5 cap[itulo] 10 fol[io] 203 � la v[uel]ta dice, q[u]e Luis Vartomano escribe, que las huellas de Ceylan (ya son mas de una) tenian mas de dos palmos de largo cada una .- En el mismo fol[io] 203 dice que en la sierra nombrada Cempoaltepec, cerca de Tequantepec, le cont� un religioso que habia dos huellas estampadas, una frente de otra, que cada una tiene casi dos tercias de largo, y q[u]e los indios dicen, que una es de Dios, y otra del demonio q[u]e quisieron pelear. Y adelante dice, q[u]e no obsta q[u]e sean unas y otras tan grandes, que santos ha habido gigantes. {sobre el rengl�n: #}{en el margen izquierdo de manera transversal:� # Pero no sabemos, q[u]e s[an]to Thomas, y los demas� apostoles lo fueron, ni {sobre el rengl�n: ninguno de} 12 los discipulos.}

{61}

Y a�ade, q[u]e en� Ocotzingo 23 leguas de Chiapa le cont� otro religioso, q[u]e habia unos edificios antiguos, y en ellos figuras de hombres de grande estatura, armados de la misma piedra, otros con almaticas,�� y otros con mitras, y que no saben dar mas razon los indios, de que aquellas figuras eran de otra gente de diferente nacion� q[u]e la suya.

En el ca[itulo] 4 lib[ro] 5 desde el fol[io] 178 v[uel]ta hasta el 183 trata de las cruzes q[u]e se hallaron en� Cozumel, y Yucaran, cita lo q[u]e dice Gomara part[e] 2 cap[itulo] 15 y part[e] 1 c[apitulo] 54 y refuta � Torquemada sobre lo q[u]e expresa tom[o] 3 lib[ro] 15 cap[itulo] 49 del indio sacerdote Chilancalcatl, q[ue] les dixo q[u]e en breve t[iem]po iria gente barbada� y blanca, q[u]e lleveria la se�al de la cruz q[u]e les mostro� M[ari]a dice, q[u]e este indio no era� verdad[er]o. Profeta, y q[u]e cuando el demonio se lo diria, como parece � Torq[uma]da lib[ro] 18 cap[itulo] 7 no le podia el demonio aconsejar q[u]e /l/evantase cruz ( la q[u]e tanto aborrece) diciendo,q[u]e aquel era el arbol verdad[er]o del mundo.�

{62}

Dice en el cap[itulo] 5 q[u]e le contaron,q[u]e en el pueblo de Huiztla, prov[inci]a de Xoconochco, 40 leg[uas] antes de Guatemala, cominando hacia Mexico, se hall� una cruz labrada de madera, de la qual� dicen los indios, q[u] e muchos a�os q[u]e se descubriesen aquellas provincias, pas� un hombre blanco vestido y barbado como espa�ol, el qual, con sus manos la labr�, y la hinc� en la tierra, estando toda una tarde postrado adorandola, y que lo mismo hizo en otros pueblos nombrados Chiltepec, y Ayutla. Impugna lo q[u]e dice Torquemada۷ {sobre el rengl�n: lib[ro] 16 c[apitulo] 28} sobre la cruz de Quauhtochco, � Huatulco, diciendo q[u]e no pudo ponerla el p[adre] f[ray] M[a]r[ti]n de Valencia, porq[u]e seg[u]n el prop[i]o Torquemada lib[ro] 20 c[apitulo] 8 no lleg� al puerto de Huatulco, sino al de Tequantepec, q[u]e es difer[en]te, y distante uno de otro; y q[u]e en aquel lugar no se hallaba arbol, cuya madera sea semejante � la de la cruz.��

{63}

�En el cap[itulo] 6 insiste sobre q[u]e la cruz de Huatulco fue hechura de algun apostol, � discipulo, por lo q[u]e le cont� un relig[io]so de su orden, q[u]e havia oido � otro de la provincia de Vera Paz, q[u]e aquellos indios contaban, q[u]e haria muchos siglos que vino por el mar del norte, y lleg� � un puerto nombrado Bacalar un hombre de mediana estatura, moreno de rostro, de ojos grandes, y de buenas facciones, el cabello negro y largo q[u]e le daba por los hombros, bien poblado de barba, vestido de blanco al modo q[u]e se vestian aquellos indios, descalzo, sin sombrero, y con un peque�o baculo: q[u]e les predic� en la lengua de ellos un sermon de la encarnacion y despues les predic� otros, y fue predicando por aquella tierra hasta el puerto de Huatulco, donde despidiendose de ellos, se entr� en la mar del sur, caminando por ella como por tierra. Ya este hombre atribuye, q[u]e levantaria aquella cruz. Pero aqui es de reflexionar, q[u]e � llev� consigo aquella cruz, q[u]e era de 5 brazas de largo, y del grueso corresp[ondien]te (lo q[u]e no dicen los ind[io]s, � la fabric� alli si esto seg[un]do �c�mo no se encuentran en aq[ue]l puerto arbol de semejante madera? era el unico q[u]e havia aquel de q[u]e se form� la cruz?�

{64}

Hace tambien relacion de la q[u]e est� en lo alto de la sierra de Meztitlan, cuya figura es de una T, � tau, labrada � quadros en forma de tablero, uno blanco color de la pe�a, y otro azul muy bueno: y q[u]e enfrente de ella � la mano izquierda era una media luna labrada de los mismos quadros y colores: ambas cosas se ven � distancia, y al parecer tienen el tama�o de un codo. Dice q[u]e no hai entre aquella gente q[uie]n tenga noticia de quando

 

{f. 10}�������������������������������������������������������������������������������������������� � 10

 

de que manera, y por quien fueron contadas y gravadas aquellas figuras, en aquel risco, ni � que fin, ni que sepa decia que significan.

{65}

En el cap[itulo 7 lib[ro] 5 f[oja] 193 dice q[u]e en el� pueblo de Petapa, cinco leguas distantes de la ciudad de Guatemala, � dos leguas del pueblo hay una como capilla, donde dicen los indios q[u]e estaba una imagen de muger hecha de piedra q[u]e llamaban la reyna, y � la capilla, el lugar de la se�ora Reyna_ Que en el pueblo de Quiechapa de la prov[inci]a zapoteca hallaron los religiosos de S[an]to Domingo en poder� del cacique, una biblia de solas figuras, que representaban la creacion, el diluvio, la tierra de Babel, el pasage de los hijos de Isrrael, y la anunciacion; y tenian pintada � N[uestra] S[e�o]ra en habito de india, con naguas y hueipil {sic} sentada texiendo una tela del modo q[u]e texen las indias, y sobre la cabeza en alguna distancia tenia pintada una figura casi como de paloma, de q[u]e salian unos rayos. Que dijeron los indios q[u]e aquella muger havia sido una doncella q[u]e havia� parido al hijo de Dios; y � los resplandores llamaron Xipijbitas, q[u]e quiere decir espiritu de Dios. De lo que hicieron gran aprecio los frailes.

{66}

�En el cap[itulo] 8 dice q[u]e el p[adre] Torquem[ad]a lib[ro] 15� cap[itulo] 49 escribe, q[u]e el p[adre] f[ray] Fran[cis]co Gomez Veas en este lugar, sobre lo q[u]e dice de la madre de N[uestra] S[e�o]ra y sus tres hermanas_ /�/ la relacion q[u]e dio el p[adre] f[ray] Diego Mercado. Veas tamb[ien] sobre la pluma, q[u]e es la fab[ul]a de Huitzilopochtli:

{67}

En el cap[itulo] 9 trata de la relacion� m[anu]s[crita] del obispo de Chiapa d[on] f[ray] Bartholome de las Casas, sobre el clerigo q[u]e hall� en Yucatan, � q[uie]n dexo encomendado, q[u]e doctrinase aquellos ind[io]s y q[u]e le escribio q[u]e aquellos indios cre�an en Dios, q[u]e era� Padre,Hijo, y Espirito S[an]to q[u]e al padre llamaban Izena; del hijo, Bacab, q[u]e nacio de una doncella� llamada Chibirias, q[u]e la madre de Chibirias se llamaba Ischel; y el espiritu S[an]to, Echuah: supone, ser voces griegas, y hebreas corrompidas. Que decian aquellos indios, q[u]e en el t[iem]po antiguo havian ido � aquella t[ie]rra 20 hombres, y el principal se� llamaba Cocolcan, q[u]e tra�an las ropas largas, y sandalias, y tenian grandes barbas: q[u]e no train cosa sobre sus cabezas, y q[u]e mandaban, q[u]e se confesasen las gentes, y ayunasen._

{68}

Dice al fin del cap[itulo] q[u]e d[on] Estevan de Salazar escribie, q[u]e un indios de Cholula afirmaba ser cosa autentica por sus historias, q[u]e en t[iem]pos antiguos havia venido � la N[ueva] E[spa�a] un� hombre blanco, y con barba, y ence�ado cierta doctrina, la qual ya estaba olvidada con el t[iem]po, que todo lo borra y sepulta. Y q[u]e � este hombre mataron en el sobre dicho pueblo de Cholula, porq[u]e prohibia la idolatria, y edificaron sobre su cuerpo un grande templo.�

Si este fue S[an]to Thomas, q[u]e llamaban Quetzalcohuatl, �c�mo lo mataron aqu�, y lo mataron tambien en Melia por ciudad de la India Oriental, donde lo martirizaron, como escribe el mismo f[ray] Gregorio Garcia lib[ro] 2 cap[itulo] 8?

{69}

En el cap[itulo] 10 dice q[ue] hacia el norte de Tehuantepec hay una pe�a grande, y en ella una imagen de un fraile dominico, y una india � sus pies q[u]e se est� confesando, al qual ofrecian los indios sacrificios, q[u]e le llaman fr[ay]� Pe�a, que se v� mas claro de lejos, q[u]e de cerca_ ollo q[u]e miente la vista! _ Sigue lo de las huellas de Cempoaltepec.��

Todo este lib[ro] 5 se contiene desde el fol[io] 169� hasta el 204.

{70}

En el cap[itulo] 9 del lib[ro] 6 parece q[u]e se retracta de algunas cosas q[u]e antes apoyaba; y pone los autores y las razones en q[u]e se fundan para oponerse � la predicacion del S[anto] Evang[elio] en el Peru, y N[ueva] E[spa�a] � q[u]e no satisface la resp[ues]ta q[u]e d� en el sig[uien]te cap[itul]o.

 

{f 10 v}

 

{en blanco}

 

{f. 11}����������������������������������������������������������������������������������� ��������������� 11

 

{71}

{en el margen izquierdo: (b) id[em] lib[ro] 4 cap[itulo] 14 pag[ina] 380}

Lo 2� que era un hombre supersticioso, y como en otra p[ar]te dice el mismo Torquemada (b) /gran hechicero/, {sobre el rengl�n: magico y nigromantico} y q[u]e se hizo adorar por dios bajo del propio titulo de Quetzalcohuatl, como su contrario Huemac ۷ {sobre el rengl�n: otro gran hechicero,}� bajo la denominacion de Tetzcatlipoca; y como el caudillo de los mexicanos Huitzilopoch, y el de los tlaxcaltecas Camaxtle, y otros.

{72}

Lo 3� que no podia tener luzes de n[uest]ra S[an]ta fee catholica quien venia governando unas gentes � quienes permitia q[u]e comiesen carne humana.

 

{f. 11v}

{en blanco}

 

 

{f. 12}����������������������������������������������������������������������������������� ��������������� 12

 

{73}

Prim[er]a prop[osicio]n del p[adre] Mier, q[u]e 5 a�os de la muerte de N{uest]ro� S[e�]or J[esus] C[risto] se estamp� N[uestra] S[e�or]a de Guadalupe en la capa de S[ant]o Thomas.

{74}

2� q[u]e desde ese t[iem]po vino � predicar la fee catholica � esta N[ueva E[spa�a] q[u]e se establecio en Cholula donde los tultecas lo veneraron por sus virtudes, has [ta] que� fue perseguido despues, y /salio/ {sobre el rengl�n: se fue} huyendo � las costas del mar, y desaparecio.

{75}

3�� q[u]e en estas persecuciones, dejo escondida en una cueva su capa con la imag[e]n de N[uest]ra S[e�o]ra.

{76}

4� Que no /conto/� {sobre el rengl�n: d�a �} Juan Diego la S[anti]s[i]ma Virgen por se�al para q[u]e llevara al s[e�]or obispo las flores q[u]e le hizo cortar del cerro, sino la misma capa de S[an]to Thomas donde estaba pintada, y q[u]e esta es la q[u]e veneramos en su templo, y q[u]e no fue pintada en el ayate con las flores.

 

{f. 12v}

 

{77}

1� prop[osicio]n. No consta q[u]e en esta N[ueva] Esp[a�a] se hubiera predicado el s[an]to evangelio hasta q[u]e entraron en ella los espa�o[le]s. = Tratase de sus primeros pobladores, si fueren los gigantes, y en q[u]e t[iem]po?� Quando entraron � ella los tultecas, chichimecas et[ceter]a= Las cruces, y otras se�ales q[u]e se han hallado, no prueba la predicacion� del evangelio antes de la epoca referida.

{78}

2� prop[osicio]n. Que aun permitiendo q[u]e en t[iem]po de los apostoles� huviera estado poblada la N[ueva] E[spa�a] de gente capaz de recibir el S[an]to Evangelio, no hay fundam[en]to por donde se presuma q[u]e pudiera haver sido� S[an]to ۷ {sobre el rengl�n: ۸Thom[a]s}� por las debiles congeturas q[u]e suponen los autores se infiere q[u]e fuera precisam[en]te este s[an]to y no otro= el p[adre] Torquemada dice q[u]e fue san Andres; se� deben despreciar por ridiculas, y delirantes las /�/ {sobre el rengl�n: conseq[uente]s} q[u]e se� quieren deducir para probar la exist[enci]a del s[an]to en este reino, por la semejanza q[u]e tienen con el nombre del s[an]to alg[una]s vezes /�/ q[ue] som puram[en]te mexicanas, ( y se trae lo del barrio de Tomatlan, Tomate , y otros.

{79}

3� prop[osicio]n._ Que no haviendo� realidad, ni aun fundada presuncion de q[u]e huviera predicado el s[an]to es impia, y temeraria la proposicion de haver� sido N[uestra] S[e�or]a pintada en su capa, y no en el ayate � tilma de Juan Diego ۷ {sobre el rengl�n: ۸ con las flores, q[u]e la misma s[ant]a le hizo cortar del cerro} contra la constante tradicion, en ning[u]n t[iem]po interrumpida, y tacitam[en]te aprobada por la silla apostolica por sus bulas, de dia de fiesta, de rezo, y misa.

{80}

4� prop[osicio]n. En q[u]e se corrobora la tradicion, por haverse escrito por tantos autores sabios, hombres de juicio, de gran virtud y prud[enci]a, y por las informaciones q[u]e sobre el milagro y sus circunstancias se han recivido, /a q[u]e se y agrega/ las inspecion[e]s q[u]e se ha[n] hecho de la materia del lienzo por personas inteligentes; � q[u]e se agregan otros documentos q[u]e no se /han/ {sobre el rengl�n: havian} tenido� hasta ahora presentes.

 

{f. 13}�������������������������������������������������������������������������������������������� ����� 13

 

{81}

{en la parte inferior de la foja}

3 vel 10 pedes proceritatis adepti. Hoc seculo vix /�/ 2 occurrere, qui 7 vel 8� pedes transcenderent. Loco supra citat.���

{traducci�n: dotados de 3 � 10 p�es de altura: En este siglo apenas ocurrir 2 que sobrepasaran los 7 u 8 pies. Lugar arriba citado.

 

{f. 13v}

{en blanco}

 

{f. 13va}

{en blanco}

 

{f. 13 vb}

{sello de la colecci�n AUBIN con el n�mero 322 y sello de la R.F.} �������������������������������������� �����������������������������������������������������������������

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Este s�mbolo est� escrito en la parte baja del rengl�n, aqu� y en las dem�s partes en que aparece.

[2] Abreviatura� que se utiliz� en los textos a partir de la mitad del siglo XIX, a trav�s de este tiempo ha sido diverso su uso. Aqu� nos indica "ya citado"

[3] Posiblemente contin�a en� la� f. 2, de acuerdo al su contenido.

[4] S�mbolo que significa p�rrafo.

[5] Posible continuaci�n del p�rrafo 4.

[6] S�mbolo usado tal vez, a manera de asterisco.

[7] Por el texto se puede decir que es continuaci�n del parr�fo anterior con el mismo s�mbolo.

[8]� El 2 sobre escrito a un� 3.

[9]� El 9 sobre escrito a un� 1.

[10]� Se conservan las abreviaturas del lat�n, aqu� y en los dem�s textos.

[11] El inicio de esta foja no es continuaci�n del texto de la anterior.�

[12] Idem

[13] Viene de la f�

[14] Posiblemente se refiere a sexag�sima.

[15] Continua en el p�rrafo 26.�

[16] Aqu� inician las anotaciones o agregados con asteriscos.

[17] Continuaci�n� del p�rrafo 22.

[18] P�rrafo incompleto.

[19] Continua en el p�rrafo 40

[20] Traducci�n de los p�rrafos 35 y 40.

[21] Inicia esta foja sin haber terminado la idea de la anterior. Posiblemente falte una hoja o esta corresponda a otro documento, que fue incluida en el expediente, numer�ndola conjuntamente.

[22] Posiblemente se refiere a alguna obra llamada �Pol�tica Indiana�.

[23] A partir de qu� las comillas se�alan el inicio de un rengl�n.

[24]� No conocemos su significado.

[25] Posiblemente se refiere al libro b�blico de Mateo.

[26] Todo este p�rrafo se encuentra escrito al inicio de la foja, a manera de nota, con letra pequ�a. Es una nota en lat�n, con su traducci�n.

 


 
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